Música

Joss Favela da un recorrido por su rancho

“PRIMERO FUI RANCHERO, AGRICULTOR… Y DESPUÉS EMPECÉ A HACER CANCIONES, FUI A LOS GRAMMY Y A LAS COSAS QUE, BENDITO DIOS, ME HA TOCADO VIVIR”, DIJO JOSS FAVELA

LAS GUAYABILLAS.

El cantautor sinaloense Joss Favela nos presentó en exclusiva su rancho Las Guayabillas, ubicado en su tierra natal, Caitime, Sinaloa; orgulloso de su familia, de sus raíces y de su gente, compartió con TVyNovelas cómo es su vida en el campo, fuera de los reflectores y de la fama que ha conseguido gracias a su talento y perseverancia en 14 años de carrera artística. Además, el joven de 27 años nos platicó de qué forma logró su sueño de convertirse en compositor de grandes figuras del medio artístico, como Julión Álvarez, Alejandro Fernández, Banda MS, El Recodo y La Arrolladora, entre muchos otros que han confiado en él.

NO LO VEO COMO UN NEGOCIO” ¿Cómo es tu vida en el rancho?

Bonita, todas las mañanas vengo, observo las actividades que se harán en el día y trato de estar pendiente de los caballos, las vacas, la siembra… y ahorita que tenemos construcción, de todas las personas que trabajan ahí también, lo disfruto mucho. Creo que esa dualidad es la que me tiene feliz en la vida, porque no me vería sólo en Los Ángeles grabando programas y videos, ya que aunque me gusta, lo complementa esto.

Eres un hombre de campo…

Sí, aquí me crié y sé cuánto se lleva un barbecho (sistema de cultivo que consiste en dejar de sembrar la tierra periódicamente para que se regenere), cuánto se lleva la siembra… Hago esto desde niño, viendo a mi papá; él y mi mamá son piezas fundamentales. Posteriormente me tocó hacerme cargo, es parte de mi vida y no lo veo como un negocio, incluso puedo decir que a veces metemos más de lo que sacamos porque hay sequías, y cuando llueve es una bendición muy grande, pego unos gritos de alegría…

¿Qué producen tus tierras?

Sembramos sorgo y pasto sudán, pero principalmente nos dedicamos a la crianza de ganado, es algo muy bonito, tenemos muchas vacas y toros muy felices, en estas hectáreas caminan libres, tienen agua, comida, todo para procrear, postergamos su etapa productiva lo más que se puede, les damos minerales, los atendemos con veterinarios y los cuidamos para que estén siempre fuertes; y las crías, que son los becerros, se venden, pero sólo los machos para que se vayan a las engordas y posteriormente se los pueda comer la gente, eso es lo triste del negocio, pero aquí viven la parte más feliz de su vida, desde que nacen hasta que llegan a una edad adulta.

HE TENIDO EN MI VIDA MUJERES BIEN LINDAS, PERO AL FINAL NO HA FUNCIONADO”

¿Visualizas tu vida en este lugar?

Sí; aunque mucha gente se va a Texas, a Miami y a otros lados, yo quiero vivir aquí, porque en este lugar me encuentro a mí mismo. Aquí recuerdo al morro que salió con muchas ganas de triunfar, al vato con las botitas raspadas; aquí he pasado los días más felices de mi vida, de aquí soy y no me pienso ir.

¿Y ya tienes una chica con quién compartir todo esto?

Es bien difícil en esta carrera; aunque se escuche trillado, la verdad es complicado que entiendan cómo funciona la vida de uno, y más la mía, porque yo no estoy quieto. Creo que el amor va a llegar en su momento… He tenido en mi vida mujeres bien lindas, seguras, capaces, inteligentes, que les gustan los caballos, pero al final no ha funcionado, entonces, pienso que va a llegar alguien que aunque no tenga ninguna de estas cualidades, se va a quedar aquí.

Viviendo lejos de todo, ¿cómo surge tu inquietud por la música?

Se dio de manera espontánea; mi papá toca la guitarra y el acordeón, pero mi abuelo, que se dedicaba también a la ganadería, no quiso que mi papá fuera músico, entonces, de alguna manera esa cosquillita estuvo ahí, siempre hubo música en la casa, momentos de bohemia y ganas de cantar, ahora sí que mi papá me la inculcó sin darme cuenta, y ahora me dice: “Yo no pude, pero tú cumple tu sueño”, y está feliz de verme realizado… Hace rato, mientras me tomaban las fotos en la siembra, tuve una reflexión, que la gente puede pensar cuando vea este reportaje: “El músico, el cantante, el compositor también sabe de agricultura”, pero yo primero fui ranchero, agricultor, de andar a caballo; primero sembré, tuve ganado y después empecé a hacer canciones, fui a los Grammy y a las cosas que, bendito Dios, me ha tocado la fortuna de vivir.

¿Cómo te diste cuenta de que tenías talento para componer?

Sin darme cuenta, jugando; la primera canción que hice fue para una muchachita de la secundaria que me gustaba, al tiempo entré a Código fama, fui a un casting a Culiacán por recomendación de una tía, me seleccionaron y fui a la Ciudad de México; ahí descubrí un poco más mi vocación para componer, empecé a hacerlo más seguido y me grabaron unas canciones para telenovelas de Televisa cuando tenía 15 años.

NO ME CONSIDERO NI EL DEDO CHIQUITO DE JUAN GABRIEL”

Se te abrieron las puertas muy jovencito…

Sí; de hecho, cuando le digo a la gente que tengo 14 años de carrera, me dicen: “Y apenas vas aquí”, pero en mis inicios no tenía la oportunidad de realmente saber direccionar una carrera artística, porque nosotros no sabíamos de ese negocio y fue complicado, pero ahí vamos.

¿Cómo das el salto de componer para grandes figuras de la música?

La verdad, no tengo idea; suerte, ¡me sonrieron mil estrellas! Hice canciones, y soñando las mandé a las bandas más grandes, a La Arrolladora, El Recodo, a Larry Hernández… y resultó que les gustaron y los tres me grabaron, entonces me di cuenta de que había algo bueno en los temas, y lo demás se fue dando, cayeron por consecuencia las otras fichas del dominó y me siento muy afortunado, porque te pueden grabar una vez, pero si la rola no funciona, ya no te buscan; en mi caso, bendito Dios me siguen grabando. Después vinieron Julión Álvarez, Gerardo Ortiz, Alejandro Fernández, Ricardo Montaner, La Banda MS…

  • ¡SE HA ENCARGADO DE TODO!

    ¡SE HA ENCARGADO DE TODO!

    JOSS FAVELA HA SIDO EL ARQUITECTO DEL PROYECTO DE LAS CABALLERIZAS QUE AÚN ESTÁN EN CONSTRUCCIÓN EN SU RANCHO.

Sabemos que también estás trabajando con Yuri y Gloria Trevi…

Sí, con Gloria fue algo muy bonito, la visité en su casa de McAllen, Texas, y hay dos canciones planeadas para su disco, y con Yuri elegí algunos temas, pero quedamos en seguir buscando más.

SU GRAN TESORO.

¿Qué significa para ti que a tu corta edad te llamen “el señor compositor”?

Es una gran responsabilidad, pero no me considero ni el dedo chiquito de Juan Gabriel, Joan Sebastian o José Alfredo Jiménez, quienes tienen todo mi respeto y admiración. Creo que actualmente se ha desprestigiado un poco el concepto de compositor, hay gente que dice serlo porque hace las canciones para su disco, y eso para mí no es un compositor; que te pongas tacos no te vuelve futbolista, creo que el título “cantautor” te lo tiene que dar la gente, el pueblo, los medios… Cuando te graben 200 rolas los mejores exponentes de México y de otros países; a mí cuando me dicen compositor me da gusto, pero me gustaría parecerme a los viejos de antes.

¿Cuál es tu meta en este momento?

Soy soñador, me gusta más el camino que cuando llego al destino; disfruto más ver las caballerizas construyéndose que cuando están terminadas; acabo un proyecto y empiezo otro; siempre estoy haciendo algo, esa es mi vocación, soy creativo, de hecho, le acabo de terminar la casa a mis pa- pás y siempre estoy buscando la manera de hacer cosas nuevas.

Hablando de cosas nuevas, ¿cómo va el proceso de tu nuevo álbum?

Es un proceso largo, sobre todo cuando tienes estudio, porque le quitas,le pones, grabas otra vez… Ya lo pude haber sacado,pero quería terminar unos duetos para que fueran parte de ese material.

¿Con quiénes vas a hacer duetos?

Con Becky G, Sebastián Yatra y Ulices Chaidez; estos dos últimos serán para el disco de ellos. En la música tengo tres caminos en los que siempre estoy trabajando: el regional mexicano, otro que es más mi línea, como regional romanticón, y otro como lo que estoy haciendo ahora con Becky G.

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